La identificación electrónica ya llegó y los productores demandan cada vez más asesoramiento para gestionar los datos. Una empresa propone desarrollar una red de veterinarias regionales capacitadas que lideren el cambio tecnológico. El objetivo, formar referentes en digitalización de rodeos.
Guillermo Guntern.
Tras la puesta en marcha del Sistema Nacional de Identificación Electrónica los productores necesitan apoyo técnico para gestionar los datos, generando una demanda que ya supera la oferta profesional. En este marco, Carreteles Rafaela, representante de la neozelandesa Gallagher, líder mundial en gestión animal, decidió formar una red de centros regionales para contribuir a modernizar la ganadería.
“La identificación electrónica está siendo bien aceptada por los productores. Es más, las caravanas y bastones ayudan a la incorporación de otras tecnologías digitales, como balanzas y cercos inteligentes. Las ventas están creciendo en forma sorprendente y cada vez hay más consultas para poder usar esos productos, programarlos y aprovecharlos, planteando un nuevo desafío para el sector”, contó a Valor Carne Guillermo Guntern, CEO de Carreteles Rafaela.
Como respuesta, desde la empresa lanzaron una novedosa iniciativa que busca multiplicar la diseminación del conocimiento. “La idea es crear una red de veterinarias y agroganaderas capacitadas en las distintas regiones del país, que llamamos Puntos Gallagher, formando especialistas en trazabilidad animal que asesoren y acompañen a los ganaderos en la digitalización de sus rodeos”, planteó.
Detrás de escena
Gonzalo Imhoff, técnico de Carreteles Rafaela describió el día a día de la puesta en marcha de la identificación electrónica. “En un principio, cuando arrancó el sistema se temía por los costos, pero hoy no es una preocupación. De hecho, había productores que ya tenían los equipos, pero los estaban utilizando a medias, solo para leer las caravanas, no mucho más”, enfatizó. Hoy, incluso “vemos que, a la hora de la venta, más que el precio y las condiciones comerciales, lo que quieren es saber usarlos”.
Así las cosas, las veterinarias están reuniendo 30 a 40 clientes y desde la firma les brindan una charla y una demostración. “Pero, aun así, un par de días después los productores nos vuelven a llamar, tienen dudas, necesitan acompañamiento. Nos dimos cuenta de que teníamos que cubrir esa demanda, hacer docencia”, diagnosticó.
Gonzalo Imhoff.
¿Cuál es el plan? “No podemos atender a los más de 120 mil ganaderos del país, entonces optamos por formar comercios estratégicamente ubicados, 20 a 30 en las distintas regiones productivas. Nosotros nos encargaremos de capacitarlos, para luego redireccionarles consultas de los productores o de otras veterinarias cercanas”, respondió. Y detalló: “Sería un red de veterinarias diferenciadas, donde además de la exhibición de los productos, habrá personal formado a nivel profesional”.
Imhoff sostiene que la estrategia, pensada durante mucho tiempo, surgió a partir de las experiencias de algunos establecimientos ganaderos de punta. “En muchas empresas de escala, el que toma los datos es el veterinario de campo, pero quien procesa la información es un joven que los sube, sabe trabajar con una cuenta en la nube, lleva la base de datos y hace las comparativas, los análisis, mes contra mes, año contra año”, contó.
En los Puntos Gallagher está previsto desarrollar un modelo semejante, con llegada mucho más amplia. “Seleccionaremos agroganaderas referentes en su zona, reconocidas por los productores, que quieran crecer, diferenciarse, y que les interese ser nuestros socios haciendo escuela”, indicó. Y subrayó: “Estos comercios tendrán que disponer de un joven full time, con conocimientos básicos de informática, que haga el acompañamiento del veterinario responsable o director técnico. Por nuestra parte, los capacitaremos para atender las demandas de los productores”.
¿Cómo serán los cursos? “Recibirán ocho módulos de una hora y media durante dos meses, donde aprenderán el manejo de los equipos y todo lo concerniente a trazabilidad animal. Finalmente, les otorgaremos un diploma que los acredite como referentes regionales en la temática”, explicó, asegurando que luego, desde Carreteles, los seguirán respaldando en las prácticas de campo con sus clientes.
¿La tarea? “El joven técnico será el responsable, junto al veterinario, de recibir las consultas, brindar el asesoramiento al productor y si es necesario hacer el acompañamiento a campo y hasta eventualmente instalar los equipos. Pensamos que será una dupla muy efectiva”, señaló Imhoff.
El derrame de conocimiento podrá alcanzar incluso a otros comercios de la zona. “Estos puntos serán agroganaderas grandes que funcionan como distribuidores y les venden a las veterinarias más chicas. Entonces, esta dinámica comercial, más el ida y vuelta de inquietudes de los productores y sus veterinarios, podrá ser aprovechada para extender la llegada del conocimiento. Con el tiempo se van a aggiornar todos”, comentó, aludiendo a que la tecnología es muy sencilla y sólo se necesita práctica.
“Incluso, otras empresas se verán beneficiadas porque habrá más gente capacitada en el mercado, más jóvenes técnicos formados, y si luego el productor compra un bastón de otra marca, ya lo sabrá usar”, anticipó.
¿Cuándo comenzarán a funcionar? “Nuestros vendedores ya están haciendo una preselección, tenemos 15 en todo el país y cada uno atiende entre ciento cincuenta y doscientas veterinarias, de las cuales se terminará eligiendo una o dos que cumplan con los requisitos. Prevemos que, a mediados de este año, habrá entre 20 y 30 centros capacitados que atenderán al productor”, reveló.
Fortalecer capacidades
Para finalizar, Guntern resaltó que Puntos Galagher significa una inversión importante para la firma y las veterinarias, sus socias estratégicas, ya que supone una gran dedicación en acompañamiento a los productores. “Pensamos que el periodo de aprendizaje para usar la identificación electrónica al 100%, aprovechando los datos para la toma de decisiones, podría llevar unos tres años. Y entendemos que el progreso del sector dependerá en buena medida de estas tecnologías digitales y de otras que ya se utilizan en el mundo y que iremos trayendo al país. Por eso, queremos contribuir a formar capital humano para que la ganadería cuente con las habilidades necesarias para mejorar su eficiencia”, concluyó.
Publicaciòn de «Valor Carne» de fecha 26/02/2026








